De la Salvación Inicial a la Salvación Final

[Capítulo 5 del libro, "The Believer's Conditional Security"
(La Seguridad Condicional del Creyente)
por Dan Corner.

Se concede permiso para reproducir este capítulo, sólo si se hace en su totalidad.
Las notas al calce para este capítulo están todas disponibles en nuestro libro,
junto a cientos de notas al calce más.]

En este capítulo inicial la salvación se refiere al momento en tiempo en el que una persona manifiesta una fe confiada y sometida en Jesucristo para su salvación personal y por lo tanto, recibe instantáneamente el don de la salvación.  En este mismo momento en tiempo, pasa de muerte espiritual a vida, de la oscuridad a la luz y del poder de Satanás al poder de Dios (Jn. 5:24; Hechos 26:18; 1 Jn. 3:14). Esta persona es también libertada de la esclavitud del pecado (Jn. 8:32-36; Rom. 6:22). Como receptor de la vida eterna, él o ella también ha sido declarado justo ante los ojos de Dios y ha sido hecho hijo de Dios por su fe en Cristo (Rom. 3:22; Gal. 3:26), quien es ahora su Señor y Salvador (Gal. 5:24; Efe. 5:24).

 La salvación final simplemente se refiere a la entrada en el reino de Dios, lo cual sólamente ocurre para aquellos que mueren físicamente en un estado de justicia, o se encuentran en tal estado en el momento del regreso del Señor.

 En este preciso momento, el Cristiano se encuentra en algún punto entre su pasada experiencia de conversión y su futura entrada en el reino, esto es,  asumiendo que persevere hasta el fin. En otras palabras, aunque él posée vida eterna ahora, también está en el camino que conduce a la vida [eterna] (Mt. 7:14 cf. Mt. 25:46) con la posibilidad de extraviarse (1 Tim. 6:10,21; 2 Tim. 2:18; 2 Pet. 2:15), de tornarse atrás (Jn. 6:66; 1 Tim. 5:15), de apartarse (Lk. 8:13; Mt. 11:6; 26:31), etc. De hecho, el apartarse del Señor es bastante común (Mt. 24:10; 2 Tes. 2:3; 1 Tim. 4:1; 2 Tim. 4:4).

¡Querido lector, aún cuando usted sea un verdadero Cristiano, este hecho horrible le podría suceder también a usted, a menos que usted haga ciertas cosas para evitarlo, de acuerdo a la Escritura!

 ¡Si nuestro perseverar en la fe dependiera sólo de Dios, ningún Cristiano en el pasado hubiera naufragado nunca en su fe en Cristo, ni hubiera apostatado por ninguna razón,  ya que Dios todo lo hace siempre a perfección y no desea que nadie perezca (2 Ped. 3:9)! ¡Su libre albedrío y humana responsabilidad en cuanto a los asuntos de Dios después de su salvación inicial, son por lo tanto, los factores decisivos que derminarán, mucho más que su recompensa y posición en el reino!
 
 

Descripciones de Cristianos

¿Cómo describe la Biblia al Cristiano entre su salvación inicial y su salvación final? ¿Es la vida del Cristiano ahora, por causa de la gracia, una en la que se pueda sentar, relajarse, ir en pos de los placeres de este mundo y aún comenzar a vivir otra vez de acuerdo a su naturaleza pecaminosa como un Cristiano carnal sin que se afecte su entrada personal en el reino de Dios?  ¿Es cierto que "el cielo está a lo largo de todo el camino al cielo" y que "los santos en la tierra no están más seguros que los que están en el cielo", como dicen algunos?

¡De acuerdo a la Biblia, la vida Cristiana es:
 
 

  • un soldado en una batalla (Fil. 2:25; 2 Tim. 2:3,4; Filemón 2);
  • a corredor en una carrera de larga distancia (Hechos 20:24; 1 Cor. 9:24; Gal. 5:7; 2 Tim. 4:7; Heb. 12:1);
  • un trabajador en la viña (Mt. 20:1-16);
  • un árbol de frutas al que se le requiere dar buen fruto (Jn. 15: 5,6);
  • un Seguidor de Jesús, negándose a sí mismo, llevando la cruz, (Luc. 9:23);
  • un testigo de Jesús (Hechos 1:8,22; 2 Tim. 2:2; Apoc. 2:13 cf. Hechos 8:1- 4);
  • un luchador en contra de las fuerzas de las tinieblas (Efe. 6:12);
  • en una batalla contra el pecado (Heb. 12:4);
  • un extranjero en este mundo cuya ciudadanía estáen los cielos (1 Ped. 1:1,17; 2:11; Fil. 3:20);
  • un siervo de Dios (Hechos 4:29; 1 Tes 1:9)!

  •  

     

    Más allá de estas descripciones, los Cristianos son comparados también con la sal, que puede perder su sabor, (Mt. 5:13; Luc. 14:34,35); y con vírgenes a cuyas lámparas se les gasta el aceite y se apagan (v. 12). Al final, estas vírgenes insensatas escucharán a Jesús decirles, No las conozco (Mt. 25:1-13).

    Debemos también recordar que en este momento estamos siendo probados  (Sant. 1:12) y se nos ha dicho que seamos fieles hasta el fin mismo de nuestras vidas para que no suframos la muerte segunda (Apoc. 2:10,11), otro nombre para lago de fuego (Apoc. 21:8). Después de todo esto, podemos ver fácilmente por qué el Señor nos ordenó:
     
     

    Esforzaos a entrar por la puerta angosta; porque os digo que muchos procurarán entrar, y no podrán (Luc. 13:24, RV).
    ¡El Griego revela que hay que realizar un esfuerzo en tiempo contínuo, para entrar en el reino! Todavía más, la palabra esfuerzo (agonizomai) viene de la palabra Griega de la que derivamos nuestra palabra agonía.

     W. E. Vine comenta sobre su uso en este pasaje:
     

    Intentarlo como si participáramos en un concurso por un premio, entezando cada nervio para alcanzar el objetivo, Lucas 13:24.
     
     

    El Cristiano Está Ahora En 
    Territorio Enemigo

     El Cristiano nunca debe olvidar que está ahora en territorio enemigo. El diablo, quien es el dios de este siglo (2 Cor. 4:4), y el príncipe de este mundo (Jn. 12:31; 14:30; 16:11) es nuestro archi enemigo. ¡Estamos en su césped y no le gusta que estemos aquí! Le molestamos.

     Nuestro sistema de valores no resulta antitético con el suyo, pero resulta destructivo para su sistema esclavizante. El no está todavía en el lago de fuego, pero anda rugiendo sobre la tierra buscando a quién devorar (1 Ped. 5:8). Se nos ha dicho que le resistamos (1 Ped. 5:9). [Observe: ¡Dios no va a resistirle por nosotros! Se nos ha dicho que le resistamos nosotros mismos, con la ayuda de Dios.]

     ¡"El príncipe de la potestad del aire" (Efe. 2:2 RV) nunca se da por vencido en sus implacables esfuerzos por tentarnos a pecar o engañarnos a través de uno de sus muchos astutos esquemas! Pone trampas, lazos, piedras de tropiezo y muchos otros obstáculos ante nosotros en el angosto camino que lleva a la vida (Mt. 7:14, RV). A los Cristianos se nos advierte consecuentemente de los peligros espirituales reales que podrán impedir nuestra entrada en el reino (Gal. 5:19-21; Heb. 3:12-14; 1 Jn. 2:24,25; Apoc. 22:19), se nos ordena repetidamente que estemos en guardia espiritual (Mt. 10:17-22; 16:6; cf. 2 Ped. 3:17), se nod dice que no seamos tibios para que evitemos ser arrojados del Cuerpo de Cristo (Apoc. 3:15,16), etc.

     Se nos aconseja también a que no demos absolutamente ningún lugar al diablo a (Efe. 4:27), a que evitemos toda clase de mal (1 Tes. 5:22), a que nos mantengamos puros (1 Tim. 5:22), de los ídolos (1 Jn. 5:21), de las contaminaciones de este mundof (Sant. 1:27) y se nos informa que las malas compañías corrompen las buenas costumbres (1 Cor. 15:33). Nuestra vida pensada es estar centrados en las cosas más allá de la tumba, no en las cosas terrenales (Col. 3:1,2). Tampoco debemos pensar en cómo gratificar los deseos de nuestra naturaleza pecaminosa (Rom. 13:14).

     Todavía más, es de vital importancia mantener una clara conciencia en todo tiempo, como el mismo Pablo hizo (Hechos 24:16). ¡El también escribió acerca de algunos que no lo hicieron y como consecuencia naufragaron en su propia fe en Cristo (1 Tim. 1:19,20)!

    Se nos advierte también acerca del peligro de los falsos maestros que distorcionan la verdad de Dios y que enseñan para acomodarse a una audiencia con deseos pecaminosos (Hechos 20:30; 2 Tim. 4:3,4). Sin embargo, estos maestros pueden parecer justos (Mt. 7:15; 23:28; 2 Cor. 11:13,15; 2 Tim. 3:5). ¡Recuerde que aún el diablo puede citar la Escritura (Mt. 4:6) y disfrazarse de ángel de luz  (2 Cor. 11:14)! ¡Más que proclamar el consejo completo de Dios, tales maestros enfatizan sólo ciertos pasajes con la exclusión de otros, porque si no lo hacen, su mensaje para buscar gente y fácil de recibir, sería claramente contradicho! Estos son verdaderamente tiempos peligrosos. ¡Todos estos son hechos, aunque puedan resultar perturbadores para algunos!
     
     

    Un Panorama Más Completo De La Vida Eterna


    La vida eterna es el regalo de Dios (Rom. 6:23). Es más preciado que los miembros de nuestro cuerpo (Marc. 9:43-48), que nuestro matrimonio (1 Cor. 7:15), que las mayores riquezas (Marc. 10:21,22), que nuestra vida física (Mt. 10:28), que el mundo entero (Marc. 8:36), y que nuestras propias metas y aspiraciones personales (Luc. 9:24).

     En Jn. 17:3, Jesús igualó la vida eterna (zoe aionios) al conocer a Dios. En otras palabras, conocer verdaderamente a Dios en este sentido es tener vida eterna y es ser conocido por Dios. En otro lugar aprendemos que la vida eterna sólo se encuentra en Jesús (1 Jn. 5:12 cf. Jn. 14:6). Pero hay mucho más que debe conocerse acerca del tema de la vida eterna.

    Consideremos cuidadosamente un aspecto de la vida eterna que se relaciona directamente con la seguridad del creyente. Muchos Cristianos no están concientes de los pasajes que citaremos sobre este tema, debido a las enseñanzas de nuestros días. Por favor, tómese el tiempo para verificar todas las Escrituras usted mismo en su propia Biblia. Ya que estamos tratando con la eternidad, los riesgos son de valor infinito. Por lo tanto, anótelos cuidadosamente y prepare su corazón para recibir los hallazgos. Si es necesario, ajuste su teología de acuerdo a los mismos.

     Lo que usted va a leer es el resultado del buscar todas las referencias en la Biblia acerca de la vida eterna y su sinónimo vida eternal, para aprender más acerca de este tan importante asunto. Sería bueno que usted también lo hiciera.  [A veces se menciona la vida eterna simplemente como vida (Mt. 7:14; Marc. 9:43; 1 Tim. 6:19; 2 Tim. 1:1; 1 Jn. 5:12; etc.), así que esta es otra palabra que debe buscarse.]

     Cuando miro ahora hacia atrás y evalúo toda esta información relacionada con la vida eterna (zoe aionios), creo firmemente que esto podría ser corporalmente la parte del rompecabezas que le falta a muchos, en cuanto a su errónea interpretación de la seguridad del cryente.

     Para el proponente de Salvo Siempre Salvo (SSS) que cree en una absoluta y garantizada entrada al reino de Dios, basada en un momento pasado de verdadera fe en Cristo, habrá aquí algunos pasajes citados y examinados que le resultarán chocantes. Chocantes, no porque se encuentren fuera de contexto ni utilizados mal en modo alguno, sino porque son poco conocidos. ¡También, la razón por la que son poco conocidos es porque son textos problemáticos para los populares maestros de SSS!

    Además, muchos de los que abrazan SSS, sin saberlo, o inconcientemente, saltan esas Escrituras al enseñar o al pasar tiempo personal leyendo la Biblia, porque no encajan (o mejor aún, no las pueden encajar) en su teología, y por lo tanto, sencillamente no saben qué hacer con esos pasajes incómodos. ¡Son lanzados en un estado de confusión temporero al ser confrontados con estos pasajes!

     Tal disonancia debería provocar que aquel que verdaderamente busca la verdad conozca que algo debe estar mal en su manera presenta de interpretar ese asunto,  ya quesiempre habrá total armonía a lo largo de toda la Biblia en cuanto a cualquier asunto que sea propiamente entendido. Por favor, recuerde que los siguientes pasajes incómodos son tan inspirados y tan  autoridad como cualquier otra Escritura relacionada con la vida eterna.
     
     

    Pasajes Comunes Sobre La Vida Eterna

    Estos son los pasajes más conocidos sobre la vida eterna:
     
    Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree [tiempo contínuo], no se pierda, mas tenga vida eterna (Jn. 3:16, RV).
    De cierto, de cierto os digo: El que cree [tiempo contínuo] en mí, tiene vida eterna (Jn. 6:47, RV).
    El que tiene al Hijo, tiene la vida; el que no tiene al Hijo, no tiene la vida. Estas cosas os he escrito a vosotros que creéis [tiempo contínuo] en el nombre del Hijo de Dios, para que sepáis que tenéis vida eterna (1 Jn. 5:12,13, RV).
    Estos tres pasajes, entre otros que no han sido citados aquí, claramente demuestran que tenemos vida eterna en el momento en que creemos en Cristo y podemos saberlo en ese momento. Aunque esta es una verdad básica, hay mucho más que debe ser considerado -- la pieza que falta en el rompecabezas.
     
     

    Pasajes Incómodos Sobre La Vida Eterna

    La Biblia continúa estableciendo lo siguiente:
     
     
    Y muchos de los que duermen en el polvo de la tierra serán despertados, unos para vida eterna, y otros para vergüenza y confusón perpetua (Dan. 12:2, RV).
    E irán éstos al castigo eterno, y los justos a la vida eterna (Mt. 25:46, RV).
    Que no reciba cien veces más más ahora en este tiempo; casas, hermanos, hermanas, madres, hijos y tierras, con persecuciones; y en el siglo venidero, la vida eterna (Marc. 10:30, RV).
    Vida eterna a los que, perseverando en bien hacer, buscan gloria y honra e inmortalidad (Rom. 2:7, RV).
    Porque el que siembra para su carne, de la carne segará corrupción; mas el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna. No nos cansemos, pues, de hacer el bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos (Gal. 6:8,9, RV).
    En la esperanza de la vida eterna, la cual Dios, que no miente,  prometió desde antes del principio de los siglos (Tito 1:2, RV).
    Para que justificados por su gracia, viniésemos a ser herederos conforme a la esperanza de la vida eterna (Tito 3:7, RV).
    Conservaos en el amor de Dios, esperando la misericordia de nuestro Señor Jesucristo para vida eterna (Judas 21, RV).
    Vea también Jn. 6:27; 12:25; Rom. 6:22; 1 Tim. 6:12; 1 Jn. 2:24,25; 3:15.

     Aunque muchos saben que la vida eterna es dada en el momento de la salvación inicial, estas verdades adicionales revelan un aspecto de la vida eterna que pocos parecen conocer o aún se preocupan por considerar.

     ¡De acuerdo a la enseñanza de la verdadera gracia, la vida eterna (zoe aionios) es también una esperanza (Tito 3:7) aún por ser segada (Gal. 6:8,9) en el siglo venidero (Marc. 10:30) sólo para aquellos que perseveren en hacer el bien (Rom. 2:7) y no se cansen ni desmayen (Gal. 6:9)!

    Esto es claramente lo que la Biblia enseña, sin embargo es altamente contradictorio para ambas posiciones en SSS, aún para su forma moderada, la cual declara:

    Aquellos a quienes Dios ha aceptado en su Amado, eficazmente llamados y santificados por su Espíritu, no pueden, ni total ni finalmente, caer del estado de la gracia: pero deben ciertamente perseverar desde entonces hasta el final, y serán eternalmente salvos.
    Además, los proponentes de SSS que abrazan la Confesión de Westminster Confession dicen que eso no depende de nuestro propio libre albedrío, sino "de la inmutabilidad del decreto de elección."
     
     

    Gálatas 6:7-9

    En contraste, la Escritura declara que el segar la vida eterna depende de que nosotros no desmayemos, al sembrar para complacer al Espíritu, en lugar de complacer nuestras propias naturalezas pecaminosas (Gal. 6:8,9). ¡Pablo, quien nos dio Efe. 2:8,9, también nos dio este pasaje!

     Antes de continuar, una interpretación equivocada muy común de SSS sobre Gal. 6:7-9 es que esos versículos tienen que ver con el juicio y las recompenss de los creyentes. Charles Stanley enseña esta interpretación:
     

    Cada momento cuenta. Ninguna acción pasa desapercibida. Todos tendremos que rendir cuentas. Ninguno se saldrá con la suya. Si usted es un creyente viviendo para Cristo, estas noticias deben ser alentadoras. Sin embargo, si usted es uno de esos creyentes que se ha conformado con saber que va camino al cielo, esta información ha de molestarle. Es mi oración que usted renueve su compromiso con Cristo y comience a vivir para El. Escuche las palabras de Pablo:
    No se dejen engañar, Dios no puede ser burlado; porque lo que el hombre siembra, eso también cosechará ... Y no nos cansemos de hacer el bien, pues a su tiempo, segaremos, si no desmayamos.
    Galatians 6:7-9
    Gal. 6:7-9 poderosamente refuta SSS, ya que establece que segaremos vida eterna o destrucción dependiendo de la manera en que vivamos. Este pasaje no habla de cosechar recompensas, sino de segar o cosechar vida eterna o destrucción, como lo demuestra el contexto. ¡Esta verdad, no obstante, no es evidente en la cita de Gal. 6:7-9 que hace Stanley, ya que omite el versículo 8 con una elipsis! Las palabras que faltan ayudarán a clarificar esto:
     
    Porque el que siembra para su carne, de la carne segará corrupción; mas el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna (RV).
    Por favor, observe el contraste entre segar vida eterna y segar corrupción, lo cual se basa en sembrar para el Espíritu o para nuestras propias naturalezas pecaminosas.
     
     

    Entrar a La Vida = Entrar Al Reino de Dios

    Considere además lo que el Señor Jesús enseñó en Marc. 9:43-48:
    Si tu mano te fuere ocasión de caer, córtala; mejor te es entrar en la vida manco, que teniendo dos manos ir al infierno, al fuego que no puede ser apagado, donde el gusano de ellos no muere, y el fuego nunca se apaga. Y si tu pie te fuere ocasión de caer, córtalo; mejor te es entrar en la vida cojo, que teniendo dos pies ser echado en el infierno, al fuego que no puede ser apagado, donde el gusano de ellos no muere, y el fuego nunca se apaga. Y si tu ojo te fuere ocasión de caer, sácalo; mejor te es entrar en el reino de Dios con un ojo, que teniendo dos ojos ser echado al infierno, donde el gusano de ellos nunca muere, y el fuego nunca se apaga (RV)
    Observe cómo el Señor intercambia el uso de entrar en la vida con entrar en el reino de Dios. El pudo igualarlas ya que ambas describen el mismo concepto, esto es, la salvación final. Uno va a entrar en la vida, o va a ser echado en el fuego que nunca se apaga, de acuerdo a Jesús.

     ¡Más importante aún, Jesús claramente enseñó en el mismo pasaje que el pecado en general puede evitar que una persona entre en el reino de Dios! El Señor no limitó el pecado que puede evitar que uno entre en el reino de Dios, al pecado de la incredulidad solamente. ¡Este punto no puede ser sobre-enfatizado, ya que es un golpe de muerte para SSS! Pablo enseñó algo similar sobre la cruz (Gal. 5:19-21). Por favor, observe que la advertencia citada allí fue dirigida a Cristianos.

     En contraste con la Escritura, en nuestros días se enseña:
     

    ... porque el pecado Cristiano ya no es el asunto ...
    Vea el capítulo, The Truth About Sin (La Verdad Acerca del Pecado), para más información.

     Además, de Marc. 9:43-48 aprendemos que el pecado siempre será un asunto para nosotros en este siglo. El hecho de que el pecado puede negar nuestra salvación seguirá siendo una verdad todo el tiempo hasta el futuro, mientras que existan personas que no hayan entrado aún en el reino de Dios y otros que no habyan sido echados todavía en el fuego eterno.
     

    El Joven Rico

    También, en forma muy clara, el Señor se refirió a la salvación inicial y a la salvación final durante su conversación con el joven rico que cayó de rodillas ante Jesús y preguntó: ¿qué haré para heredar la vida eterna? (Mt. 19:16; Marc. 10:17; Luc. 18:18). Examinemos esto en el relato de Luc. 18:18-30:
     
     
    Un hombre principal le preguntó, diciendo: Maestro bueno, ¿qué haré para heredar la vida eterna? Jesús le dijo: ¿Por qué me llamáis bueno? Ninguno hay bueno, sino Dios. Los mandamientos sabes: No adulterarás; no matarás; no hurtarás; no dirás falso testimonio; honra a tu padre y a tu madre. El dijo: Todo esto lo he guardado desde mi juventud. Jesús, oyendo esto, le dijo: Aún te falta una cosa: vende todo lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven y sígueme. Entonces él, oyendo esto, se puso muy triste, porque era muy rico. Al ver Jesús que se había entristecido mucho, dijo: ¡Cuán difícilmente entrarán en el reino de Dios los que tienen riquezas! Porque es más fácil pasar un camello por el ojo de una aguja, que entrar un rico en el reino de Dios. Y los que oyeron esto dijeron: ¿Quién, pues, podrá ser salvo? El les dijo: Lo que es imposible para los hombres, es posible para Dios. Entonces Pedro dijo: He aquí, nosotros hemos dejado nuestras posesiones y te hemos seguido. Y él les dijo: De cierto os digo, que no hay nadie que haya dejado casa, o padres, o hermanos, o mujer, o hijos, por el reino de Dios, que no haya de recibir mucho más en este tiempo, y en el siglo venidero la vida eterna (RV).
     
    Varios puntos importantes de este pasaje deben ser enfatizados:

     (1) Jesús respondió una pregunta acerca de heredar el reino de Dios igualándolo a entrar en el reino de Dios.

     (2) Jesús igualó entrar en el reino de Dios con recibir vida eterna, lo cuál él dijo que sucedería en el siglo venidero. Observe: ¡el siglo venidero no es este tiempo presente en el que estamos viviendo!

     (3) Los discípulos entendieron entrar en el reino de Dios como igual a la salvación, porque pregunaron, "¿Quién, pues, podrá ser salvo?"
     
     

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